SOLO PALABRAS

SOLO PALABRAS

domingo, 25 de marzo de 2018

LECHO EN BLANCO


Porque no estás conmigo, sobre este lecho en blanco
hoy voy a amarte tanto como ni yo he creído,
con versos encendidos y tropos hechizados.
Te han de rozar vocablos de mi pluma cautivos.

Tu anhelado recuerdo acariciará mi pluma
encendiendo una a una tus joyas con mis verbos.
Envolverán tu cuerpo mis frases en penumbra.
Tal vez una pregunta sin respuesta alce vuelo.

Te amaré sin tapujos, y también sin permiso,
por obra del hechizo que en mí ejerce tu embrujo
en amoroso impulso de poemas aún no escritos.

Sin pronunciar palabra te amaré con descaro,
con la pluma en la mano, entre historias profanas,
rebosante de ganas sobre este lecho en blanco.-

                       Aldo R. Guardatti
              (Todos los derechos reservados)


                              (Imagen de la red)

miércoles, 21 de marzo de 2018

SI YO FUERA POETA


Si yo fuera poeta, sembrador de la rima,
con inspirados versos, sutil te vestiría
cuando se liberaran de las prendas tu cuerpo,
dejando lo posean el ardor y el deseo.

Si yo fuera un poeta que pinta con palabras,
en tu piel pintaría dicha y magia del alba,
con mil tonos carmín, sólo usando mis labios,
sin importar el lugar, menos aún el horario.


Si yo fuera un poeta que acaricia con versos,
trenzaría mis palabras en tus suaves cabellos,
de allí las soltaría por tu espalda fragante
y besarían tus poros encendiendo tu carne.

Si yo fuera poeta, entre versos y prosa
haría que te sintieras aún más sensual y hermosa,
susurrando a tu oído versos improvisados
que te inciten anhelos de lujuria y pecado.

Todo eso y aún más, si yo fuera poeta,
en ti provocaría, que a tu ser estremezca.
Pero como yo soy solamente un trovero,
a tus pies me arrodillo, y me doy por entero.


                                   Aldo R. Guardatti
                                  (Imagen de la red)
                          (Todos los derechos reservados)


sábado, 17 de marzo de 2018

ESOS LABIOS

Esos labios me provocan,
diría que me desafían
a navegar con mi boca
sobre tu mar de ambrosía.

Pareciera que me llaman
sin que nadie se de cuenta.
sin decir una palabra
me enfervorizan, me tientan.

Esos labios me marean,
me hipnotizan, me seducen
no sabes de qué manera.
Ignoras qué me producen.

Y destilan un hechizo
que como licor me embriaga,
aún lejos de tus suspiros,
sin que estés a mí abrazada.

Esos labios me deleitan
sin yo siquiera rozarlos,
y al Cielo me abren la puerta
cuando yo logro besarlos.

                                  Aldo R. Guardatti


martes, 6 de febrero de 2018

DE VEZ EN CUANDO REGRESO...

De vez en cuando regreso
allá, donde yo he nacido,
a charlar con el changuito
que hace bastante yo he sido,
a recuperar los sueños
que en el trayecto he perdido,
a abrazar esa inocencia
que alguna vez he tenido,
y que hay veces que me ignora
como forma de castigo.
De vez en cuando regreso
donde alguna vez fui niño,
y converso con mi infancia,
por donde anduve, le explico,
de las cosas que he ganado
y de aquello que he perdido;
ella hay veces que sonríe
con las cosas que le digo,
pero otras veces me abraza
y llora junto conmigo.
De vez en cuando regreso
donde mi todo dio inicio,
y camino las veredas
que hace mucho he recorrido
con un morral de ilusiones
y manos en el bolsillo,
de un pasado inolvidable,
pero sin embargo, efímero,
porque el hoy es lo que cuenta
y es el hoy donde ahora vivo.
De vez en cuando regreso
donde se encarnó el hechizo
en mi carne y en mi alma
sin pedirme ni permiso,
y allí me siento feliz
del camino recorrido,
conforme de lo que soy
y de aquel niño que he sido,
con fuerzas para lograr
cada sueño que he tenido.
De vez en cuando regreso,
con mi cuerpo, o mis suspiros.

                                        ALDO R. GUARDATTI


miércoles, 13 de diciembre de 2017

LA MISMA ELECCIÓN.

Distante en los almanaques,
distante en la geografía
evocamos aquel hito
de la unión de nuestras vidas.
Quedaron en el trayecto
cosas que a veces se olvidan,
y cosas que en la memoria
por siempre habrán de estar vivas,
los secretos sólo nuestros,
las historias compartidas
con quien quisiera escucharlas
al final de una partida.
Construimos realidades
desde nuestras fantasías,
y próxima está la siembra
fruto de nuestras semillas.
Hoy nuestro amor es más fuerte
que aquel bendecido día
que nos dimos mutuamente,
desbordantes de alegría.
Y yo sigo siendo tuyo,
y tú sigues siendo mía,
desde cada amanecer
hasta que fenece el día.
Nos seguimos eligiendo
sin importar qué otros digan,
y los dos nos esmeramos
porque el otro los elija.
Pasando ya los seis lustros
nuestra elección es la misma,
sin que nos agobie el tedio,
la apatía ni la rutina.
Y por tenerte es que canto
dando gracias a la vida,
y te agradezco que seas
más de lo que te imaginas.

           Aldo R. Guardatti


martes, 28 de noviembre de 2017

FRENTE AL ESPEJO

Está sentada, semidesnuda,
y va realzando, frente al espejo,
de uno en uno, esos encantos
que son en ella más que ornamento.

Su piel de nácar, color deseo,
que a un hombre dócil transforma en lobo;
la oscura noche que hay en su pelo,
que si la suelta invade todo.

Las tibias joyas que, palpitantes,
curvas resaltan en su figura;
sus labios que se ven anhelantes,
tal vez de besos, o de lujuria.

Y se maquilla con sutileza,
y todo el mundo desaparece,
y para mí sólo existe ella,
y ella... ¿Quién sabe qué es lo que piense?

Así, cada uno de sus encantos
tiene un hechizo dulce y profundo,
mientras, la miro, inmóvil, mudo,
como en un trance, obnubilado.

                         Aldo R. Guardatti


viernes, 17 de noviembre de 2017

CURIOSIDADES

Curioso es cuando a la gente
se le caen las caretas
y entra a relucir la envidia
y la impotencia en sus muecas.

Curioso aquel que se erige
en fiscal, juez y verdugo
por el mero testimonio
de quien decencia no tuvo.

Curioso es ver la jauría
de ignorantes obsecuentes
defenestrar con porfía,
por impulso, al inocente.

Curioso el modo en que aquellos
que amigos solían llamarse
bufan del éxito ajeno,
incapaces de alegrarse.

Curioso como relucen
en el caos los afectos,
y revelan su miseria
esos que nunca lo fueron.

Curioso cómo les arde
su propia espesa ponzoña,
endilgando a aquel que envidian,
de su conciencia la roña.

Curioso comportamiento
de los estrechos de mente
que con labia y apariencias
ostentan lo que no tienen.

Curiosa serenidad
de quien se sabe inocente,
que deja que otros rebuznen,
pues sus hechos lo sostienen.

                              ALDO R. GUARDATTI


martes, 14 de noviembre de 2017

TU ATAVÍO

Luces con desenfado sugestivo atavío,
tan breve y atrevido como sofisticado.
Yo disfruto, encantado, aunque no sorprendido,

y en tanto más te miro, más me vas hechizando.

Aunque el género oscuro me oculta tus encantos,
su brevedad es algo que bien me deja mudo.
Eres fruto maduro, presto a ser devorado
por mi deseo exaltado, tan humano y profundo.

Ya empiezo a preguntarme, sin pronunciar palabra,
si, acaso despojada de la lycra y encajes
igual has de encantarme cual por arte de magia,
solamente ataviada con tacos elegantes.

Y como si pudieras leer mis pensamientos,
sin dudar un momento te sales de esas prendas.
Así, ante mí te muestras cortándome el aliento,
en medio del silencio, con los tabúes fuera.
Palpita una tormenta por entre nuestros cuerpos,
un estremecimiento que al éxtasis nos lleva.


                                                ALDO R. GUARDATTI



viernes, 27 de octubre de 2017

COPLAS DEL DESEO

Igual que todas las flores,
no precisas prenda alguna
para realzar tu belleza,
que ya es mucha tu hermosura.

Y tu piel se me figura
cual pétalos encendidos
do quiero dejar mis besos
como gotas de rocío.

Como un picaflor hambriento
libar tu dulce corola,
embriagarme con tu néctar
y estremecerme en tu aroma.

Al contrario de otras flores,
esplendorosas de día,
eres más bella de noche,
aún más cuando te hago mía.

Mezcla de flor y mujer,
también de musa y de ninfa,
que ansío hacer florecer
en el jardín de mi vida.

                               ALDO R. GUARDATTI


martes, 24 de octubre de 2017

UN RAYO DE LUNA Y VINO TINTO

He llegado a la casa, parece estar vacía.
Una música suave viene del dormitorio
a esta hora que acaba de fenecer el día,
cuando surgen las hadas y los duendes curiosos.

Una lámpara tenue tan sólo está encendida
alumbrando tu nota, que está sobre la mesa.
Pides que al dormitorio sin tardar me dirija,
sin encender las luces, quitándome las prendas.

Accedo a tu pedido con gran expectativa.
La oscuridad del cuarto vence un rayo plomizo,
que de tu ser me muestra dulce actitud de ninfa
que me ofrenda sus ansias junto con vino tinto.

Imposible rehusarme a invitación como esa.
Tan sólo la penumbra y aquel rayo de luna
fueron mudos testigos de esa gloriosa fiesta,
y un tris de vino tinto sobre tu piel desnuda.

                                          ALDO R. GUARDATTI